No hay colegio bueno que se anuncie en vallas

Ricardo

Valla publicitaria de un colegio con niños felices

Tengo una teoría.

Y hasta el día de hoy, nadie me la ha refutado.

Es sencilla: no hay colegio bueno que se anuncie en una valla publicitaria.

Estoy seguro de que has visto muchas. Esos enormes carteles llamativos con fotos de niños felices y sonrientes, con frases grandiosas (muchas veces sin sentido) sobre su excelencia académica, con muchos logotipos que supuestamente les dan prestigio y un número de teléfono gigante.

Tu igual consideras que puede ser un colegio a valorar. En cambio, yo lo veo como una señal de alarma.

¿Por qué?

Porque la excelencia educativa no se vende en gran formato a pie de carretera.

Un colegio que realmente funciona, que tiene un proyecto sólido y unos resultados académicos reales, tiene algo mucho más potente que un presupuesto de marketing: tiene padres satisfechos.

La mejor publicidad de un colegio siempre ha sido, es y será el boca a boca. Esa recomendación genuina de un padre satisfecho, de un alumno feliz o de un exalumno orgulloso vale más que un presupuesto millonario en publicidad.

Por lo tanto, si un colegio tiene que recurrir a vallas publicitarias, a cuñas de radio o anuncios en revistas, la pregunta que debes de hacerte es: ¿Por qué nadie lo está recomendando gratis?

Si un colegio tiene que pagar para que lo conozcas es una señal inequívoca de que necesitan llenar aulas que no se llenan por méritos propios.

Puede ser por falta de prestigio, por una mala gestión o, simplemente, porque la "experiencia de cliente" de las familias actuales no es lo bastante buena como para traer a otras nuevas.

Pero lo peor de todo es que cada euro que ese colegio invierte en esa valla publicitaria espectacular, es un euro que no se está invirtiendo en tus hijos.

No va para mejorar las instalaciones, ni para pagar mejor a los profesores, ni para renovar material. Va para captar clientes. Y en educación, cuando la prioridad es captar en lugar de formar, es que algo falla.

Así que haz la prueba. Piensa en los colegios con más prestigio de tu zona. Los que todo el mundo quiere. ¿Los has visto alguna vez en una valla?

Exacto.

Quédate con esto: Los colegios mediocres, buscan alumnos. A los colegios excelentes, los alumnos los buscan a ellos.